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Chi-chi-chi
Le-le-le Martín Vargas de Chile
El Mercurio
23 de junio del 2000
" Chi, chi, chi, le, le, le": Un Golpe de Talento
El documental entrega al espectador una visión dramática,
emotiva y honesta sobre Martín Vargas y su entorno. Este
1 de julio se estrena por Sky TV.
Hechos y personajes reales, retratados fielmente pero con punto
de vista y con una progresión narrativa propia de una película
de ficción. No es poco lo que se le pide a un buen documental. "Chichichi
Lelele Martln Vargas de Chile" -que debutará el 1 de
julio en Sky y espera para el próximo mes su programación
en la sala Lo Castillo- , cumple a cabalidad con esas condiciones,
agregando el apreciable valor de la emoción que se logra
con honestidad, sin efectismos baratos.
Obra del trío de realizadores compuesto por David Bravo,
Bettina Perut e Iván Osnovikoff, este documental aborda
la figura de Martín Vargas siguiéndolo en su última
gesta personal: su regreso al ring en 1997, después de un
retiro casi diez años, a la edad de 42, y su retiro definitivo,
en 1998.
A través del relato de pequeños momentos -con un
montaje impecable- el documental elabora un inédito retrato
de Martín y los personajes que giraron en torno a él
durante ese año -dirigentes, promotores, boxeadores, periodistas,
políticos y hasta estelares de televisión-, la historia
parece contarse sola.
Un payador con aspecto de Vagabundo, que abre los fuegos y aparece
de cuando en cuando, hace las veces de narrador, como un coro griego
que interviene justo en el momento preciso, para explicar las cosas
tal y como son. Como él, otros personajes asumen, sin quererlo,
similar papel.
La presentación de los personajes es breve y efectiva,
y el transcurrir de los hechos -el entusiasmo de la pelea del regreso,
la sospecha de prensa y público de estar viendo peleas arregladas,
el desenmascaramiento del fraude, el desengaño de Martín,
su ilusión de demostrar que puede ganar sin ayuda y su derrota
final, da a la historia una progresión dramática
que cualquier obra de ficción envidiarla.
La cámara permite al espectador acercarse a detalles que determinan
la percepción de la historia. Y logra la misma fuerza emotiva
con aspectos físicos como emocionales: desde las cicatrices
en el rostro de Martín hasta el tic nervioso de su mujer,
Mireya. Es justamente su familia el contrapunto constante que mejor
explica las motivaciones de Martín Vargas a ojos del espectador.
Está el testimonio de Mireya, el llanto de su hija Natalia
sobre su hombro después de una pelea en la que termina ensangrentado.
Aunque no muy recurrente, es particularmente ilustrativo el entusiasmo
de su hijo Martín, que piensa en comprarse una motocicleta
al contado mientras su padre lucha por pelear una vez más.
Es el mismo que después de la derrota final sube arrebatado
al ring para pegarle al verdugo de su padre, y en cuyo matrimonio
su familia vuelve a sonreír junta. Quizás lo único
que perturba en un producto tan redondo en su conjunto es la incorporación
de voces que no aportan demasiado, como la de la doctora María
Luisa Cordero, criticando a Martín en su estilo absolutista,
o las predicciones de Yolanda Sultana. Al final de "Chichichi...",
Martín camina en la playa y se encuentra con su mujer. Podría
parecer cursi, pero no lo es para esta película ni para este
personaje. Martín, como lo dice un entrevistado, ha reencontrado
su dignidad. Y, afortunadamente, había una cámara para
registrarlo.
Francisco Aravena.
El Mercurio
8 de junio del 2000
Documentales Rescatan a Figuras del Boxeo
Realizadores del filme "Chi, chi, chi, le, le, le: Martín
Vargas de Chile" trabajan ahora en "Un hombre aparte",
cinta sobre el legendario promotor pugilístico Ricardo Liaño. Desde que descolgó sus guantes, en julio de 1997, hasta
que los volvió a guardar, un año después,
Martín Vargas fue seguido por una cámara y tres personas.
David Bravo, Bettina Perut e Iván Osnovikoff tenían
una misión tan clara como la del retornado pugilista nacional:
registrar en un documental al ídolo en busca de su último
cuarto de hora y la galería de personajes e historias que
rodearon semejante periplo. El resultado se titula "Chi, ch1
chi, le, le, 1e Martín Vargas de Chile", dura 61 minutos
y actualmente sus realizadores evalúan alternativas para
su estreno y difusión. Pero el mencionado título
no fue el único resultado del trabajo de los realizadores,
que contaron para ese proyecto con el apoyo del cineasta Silvio
Caiozzi. Además se encontraron, entre los "personajes'
secundarios" que se cruzaron en el camino de Martín
con Ricardo Liaño, promotor de boxeo catalán avecindado
hace 30 años en Chile, cuya personalidad animó a
Bettina Perut e Iván Osnovikoff a dedicarle un documental. "Un
hombre aparte", como se autodefine Liaño, es el titulo
bajo el cual actualmente trabajan en forma independiente.
COMBO 1: MARTÍN PEGA
" Cuando Martín anunció su regreso, tomamos las cámaras
y partimos a Osorno a cubrir el evento como lo hicieron los medios. Pero ahí nos
dimos cuenta que el tema daba para mucho más y empezamos con la película",
relata David Bravo, director de fotografía de "Chi, Chi, chi, le,
le, le: Martín Vargas de Chile", colaborador de Silvio Caiozzi en
trabajos como el documental "Fernando ha vuelto" y el Largometraje "Coronación".
" No pasó mucho tiempo antes de que se diera cuenta de que lo estábamos
siguiendo más que los otros medios. El se acercó y le explicamos
nuestras intenciones. Nos ganamos su confianza y siempre contamos con su apoyo",
continúa Bravo. "Sin eso hubiera imposible hacer lo que hicimos",
concluye. Bravo comenta que al cabo de un seguimiento constante pudieron acceder
a distintas aristas de la personalidad de Martín Vargas.
Ricardo Liaño, hoy de 80 años, impresionó a
Bettina Perut e Iván Osnovikoff por su personalidad avasalladora
y la profundidad poética de su ingenio. Pero éste
no es sólo un documental acerca de él", aclara. "A
través de una historia lineal hay también una mirada
a los medias de comunicación y a nuestra propia sociedad.
Martín ya vio el documental, y no le gustó todo lo
que vio. Pero entendió nuestro trabajo y lo aceptó"
COMBO 2: UN HOMBRE APARTE
" Este no es un documental acerca de una figura del boxeo. Es el retrato
de un hombre que en. cierra en si mismo un sentido de
universalidad", aclara Bettina Perut al hablar sobre "Un
hombre aparte", el documental acerca del promotor pugilístico
de 80 años Ricardo Liaño que comenzó a grabar
hace un mes y medio junto a Iván Osnovikoff. "Cuando
estábamos haciendo el documental sobre Marlon nos topamos
con Liaño y nos dimos cuenta de que era un verdadero personaje
cinematográfico", comenta Bettina. Con Iván tuvimos
la idea de hacer un documental sobre él, pero antes teníamos
que terminar lo que estábamos haciendo". "Cuando
lo contactamos, Liaño estaba viviendo en Bolivia. Estuvimos
como dos meses intercambiándonos faxes", agrega.
" Lo que nos atrajo de Ricardo Liaño en un principio fue netamente
humano: la vejez de un ser excepcional que conoció el éxito, y
que en el ocaso de sus días, su miedo en la soledad de la miseria, oscila
entre las fantasías que dominan su vida y la angustia existencial de un
presente desgraciado", asegura Bettina, insistiendo sobre las dimensiones
humanas del protagonista de su documental y, a estas alturas, su amigo. Bettina
Perut comenta que no tienen definido ningún plazo de término para
el trabajo en tomo a Liaño, pero lo que si tienen claro es que "vamos
a estar con él hasta el final".
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