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Welcome
to New York
La Segunda
Junio 2008
   
Con cuatro trabajos, Bettina Perut e Ivan Osnovikoff se han consolidado como realizadores que siempre están dando un paso adelante, forzando los límites del género documental y provocando con cada nueva propuesta; desde la interesante “Chi-chi-chi Le-le-le Martín Vargas de Chile”, pasando por esa amarga crónica de la desolación que es “Un Hombre Aparte”, hasta el experimento, no del todo comprendido, de “El Astuto Mono Pinochet contra La Moneda de los Cerdos”.
“WELCOME TO NEW YORK” es su último trabajo; un documental que - a la manera de Jean Vigo y su maravillosa “A propósito de Niza” (1930) - cocina poesía y sátira a través de la simple observación de lo que ocurre en las calles de Nueva York, ciudad que acogió a los cineastas por algunos años.
Usando mucho close-up y planos de detalle, la dupla pretende encontrar cierto “extrañamiento” en lo cotidiano, ya sea destacando los rostros expresionistas de las ancianas del East Side, registrando absurdas reuniones al interior de la sede del partido demócrata o celebrando la bizarra devoción de los neoyorquinos por los animales. Perut y Osnovikoff exploran el lado más excéntrico de la “capital del mundo” con el sentido de acentuar lo absurdo de nuestros tiempos; todo esto en un momento de tensión para los norteamericanos: los días previos a la reelección de George W. Bush.
Este es un documental de observación; una colección de impresiones cuyos nexos temáticos funcionan siempre como hilos invisibles. No hay aquí una voz en off o alguna entrevista que permita ordenar las visiones de los realizadores, y eso se aprecia. Porque más allá del discurso de fondo, la cinta da pie a cierta libertad en la mirada. “Welcome to New York” es un tour por la urbe; no esa que “nunca duerme” (según Frank) o esa que te invita a caminar por el “lado salvaje” (según Lou Reed). La ciudad de Perut y Osnovikoff es otra: una que reúne todas las paradojas de la vida contemporánea.
Andrés Nazarala
La Tercera
Junio 2008
   
Este es el trabajo más anárquico de Ivan Osnovikoff y Bettina Perut. Sin la estructura clásica de Chi-chi-chi Le-le-le Martín Vargas de Chile y Un Hombre Aparte, probablemente desconcertará a quienes busquen acá un reportaje preciso y extenuante de la llamada capital del mundo. Sin embargo, los que se dejen llevar por su ritmo discontinuo encontrarán una obra plagada de detalles impagables: aquellos militantes demócratas quedándose dormidos en las reuniones pro-John Ferry, las ranas y los cangrejos en los mercados de una ciudad que parece sacada del tercer mundo, las discusiones delirantes entre partidarios y detractores de Bush. En fin, la mirada reverencial de cualquier turista hacia Nueva York es reemplazada por sucesos atípicos, mostrando una urbe sin anestesia, llamativa, decadente.
Rodrigo González
El Mercurio / Wikén
Junio 2008
   
Lo que intenta "Welcome to New York" es mostrar el estado de ánimo de una ciudad en un momento determinado más que ser un fiel retrato de ella. Y esto, porque sus realizadores, Bettina Perut e Iván Osnovikoff ("Un hombre aparte"), cierran el foco de su lente y la cámara se centra en el rostro de las personas, dando la sensación de una extraña claustrofobia en la ciudad de las libertades. "Welcome..." es un registro que muestra a una urbe en plena campaña presidencial entre Bush y Kerry en 2004, lejos del brillo del Nueva York de Frank Sinatra y de los aires glamorosos de "Sex and the city". La Nueva York post Giuliani puede ser tan encantadora como esquizofrénica. Mostrando desde un lujoso hotel para mascotas donde sus dueños les compran collares Swarovski hasta el memorial del World Trade Center, consigue ser crítico e irónico, y esa claridad lo deja muy por sobre el promedio. "Welcome to New York" es una mirada desde el sur al norte, pero que está lejos de idealizar y sacralizar la vida en la gran manzana.
Carlos Loyola
La Ultimas Noticias
Junio 2008
Luego de “Un Hombre Aparte”, Ivan Osnovikoff y Bettina Perut se situaron en el escenario audiovisual local como documentalistas transgresores, que filman al límite de lo ético, utilizando el montaje como una herramienta de manipulación.
En “Welcome to New York” trabajan en una frontera frágil entre el documental y el video arte. Primeros planos a rostros, sobre todo a bocas: maquilladas, envejecidas, operadas. En el contexto de un Nueva York que se presenta dual: quienes circulan por el Waldorf Astoria versus el homeless que recoge monedas, intercalado - mediante imágenes y sonidos en off - con la campaña presidencial de John Kerry. La ambigüedad que produce enfrentarse a este documental es una de sus riquezas: ¿estamos ante una denuncia? ¿ante una burla? ¿frente a un collage? Lo interesante es que pueden ser todas o ninguna de las anteriores.
Carolina Urrutia
La Fuga, Chile
Agosto 2007
Welcome to New York: Dispositivos
Una estética des-centrada, al servicio de la evidencia en los cuerpos. No pareciera haber algún tipo de “desarrollo”, entendiendo por ello el canon documental: personajes, historia, conflictos. Todo sobre lo que se trabaja se encuentra al nivel de la superficie (sonora, visual), llenando la pantalla de recovecos, porosidades, texturas, espacios. Pregunta ¿a qué podrían estar respondiendo estas operaciones? Intentemos avanzar algunas hipótesis posibles.
1. Del dispositivo.
Es Gilles Deleuze quien describe el fin de la disciplina y el comienzo del control: “Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia. (...) Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente hasta la instalación de las nuevas fuerzas que están golpeando la puerta. Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias” .
¿Si ya no hay posibilidad de “denuncia” del poder y toda referencialidad directa, invisible, se ha vuelto sospechosa en manos de los medios, cómo mostrar el dispositivo hoy? ¿Dónde se encuentran estas nuevas fuerzas? ¿Cómo filmar “el control”?
Perut + Osnovikoff no nos señalan un comienzo, origen, o “gran idea” articuladora (“denuncia ideológica”), más bien, como animales de caza, se dedican a buscar rastros, huellas que nos interroguen insistentemente.
Welcome to New York sería, entonces, un viaje al falso-centro, a la falsa punta de la pirámide, donde Santiago, Nueva York o París se pueden parecer lo suficiente como para encontrar en ellos una transversalidad . Podri´amos decir que Perut + Osnovikoff son nuestros primeros documentalistas transversales : en “el control” la “denuncia” se hace imposible, y el cine no tiene ningún “rol cívico” que jugar, acaso re-disponer los signos trazados por el mundo.
2. Inmunidades
Y entonces ¿qué filmar?
El pano´ptico trajo consigo la ubicuidad y con ello la dispersión: cámaras de video, webcams, celulares, tarjetas de crédito. En su fase actual, donde todo recuerda a algo, la imagen juega un rol específico. Welcome to New York parece ser un examen clínico de esas modalidades: cuerpos operados, restaurantes de comida rápida, celulares, tics, maquillajes, animales domésticos... Pero es el filtro del lente el que hace de la norma un efecto de lectura y de la imagen un asunto de legibilidad . En el “nuevo paisaje” el poder aparece disperso, jamás identificable y jamás con el mismo nombre: biopolíticas, biotecnológicas, antropotécnicas, inmuno-políticas... en el mundo “vuelto hacia fuera” los estratos y discursos se confunden, los límites se desdibujan, las morfologías del poder cambian, los cuerpos mutan, se extienden, se enferman. Sustancias, secreciones, porosidades; inventario de adhesiones tecnológicas, ortopédicas, telecomunicacionales, químicas...
Flavia Costa define, en un excelente párrafo, el paso del “cuerpo-máquina” del ciudadano trabajador (figura central de la disciplina) al “cuerpo operable” del turista consumidor (neofigura del Control):
“¿De qué modo se “modulan” los cuerpos en tanto públicos? Esbozaré la siguiente hipo´tesis: nos encontramos frente a la convergencia de tres nuevos dispositivos que han desplazado al dispositivo de sexualidad: el genético-informacional, el imperativo de la salud, el fitness. Ellos coparticipan en la creación de una nueva síntesis histórica de aquello que es un “cuerpo”, aquello que es un “humano” y aquello que es una “vida”.
Como ya lo había imaginado Michel Houellebecq en su novela “Ampliación del campo de batalla”, tal cual lo piensa Costa, y como lo constatan Perut + Osnovikoff en sus imágenes, el problema ha pasado a ser el de una bio-gestión inmunitaria de la especie, “una política de exclusión inclusiva” que tiene como función básica definir qué es “yo” (lo idéntico, lo propio) y qué es “el” y “lo” otro (Inmunidad). La tecnología como gestión del espacio, el cuerpo como estándar de cualidad, y aceptación, oculta tras de sí un profundo proceso de autodomesticación, entrenamiento y esterilización de la especie. No es extraño pensar a Welcome to New York como una galería entomológica. Su nivel de extrañamiento sólo nos puede estar hablando de algo: crisis del humanismo.
3.- Continuum
Volvamos a nuestra pregunta. ¿Dónde está el dispositivo? No hay ubicuidad ni discurso final posible. Pero el cuerpo hace posible ciertas ficciones, ciertos relatos. Si el mundo como “continuum” visual es una máquina autoproductiva (“espectáculo”), Perut + Osnovikoff le otorgan al montaje la posibilidad de señalar sus rasgos evanescentes, dispersivos, abiertos, en ese fade entre plano y plano; signos de puntuación para señalar, dar a ver algo que se nos oculta en su evidencia.
Iván Pinto Veas
Suplimentul de Cultura, Rumania
Noviembre 2006
Este film es un rompecabezas con matices surrealistas que retrata a la ciudad de Nueva York, la que entró definitivamente en el imaginario mundial luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Esta co-producción chileno-italiana-española presenta la visión personal de dos autores, Bettina Perut e Ivan Osnovikoff, una visión en absoluto condescendiente con la metrópoli.
Los directores oscilan entre la fascinación y el horror, deteniéndose en aquellas cosas poco conocidas de Nueva York y en los detalles que nadie ve en la dinámica diaria ni en las películas mainsteam . El film reúne estos momentos en una cadena en la cual estas determinaciones son más y menos evidentes: un cementerio para mascotas y joyas para perros hechas en cristal Swarovski pero también gente mayor comiendo o durmiendo en reuniones políticas; baños químicos en la “Zona Cero” pero también lágrimas en los ojos de aquellos que lloran a sus muertos.
Los autores se abstienen de todo comentario, lo que hubiera resultado superfluo sobre estas imágenes eteróclitas de la naturaleza humana. Por el grado inédito de sus momentos sorprendentes - con una ironía y un sarcasmo jamás elaborados por Michael Moore - cercanos a la “maldad” del austriaco Ulrich Seidl, esta película muy bien realizada llega en algunas secuencias a ser perfecta. Todos los acontecimientos ocurren en el marco de la campaña presidencial de 2004.
Lulia Blaga
Karlovy Vary IFF, República Checa
Junio 2006
En esta creativa indagación documental, los directores chilenos ofrecen una visión altamente específica de la “Gran Manzana” o “Capital del Mundo”, como se le llama a Nueva York. Gracias al sólido poder de observación de estos cineastas excepcionalmente talentosos, y a su sentido del detalle que captura el cuadro completo, somos testigos de historias tragicómicas que develan transversalmente grupos sociales y étnicos completos.
El discreto pero obstinado lente recorre castings de moda, discusiones políticas, cementerios de mascotas, comunidades religiosas y fiestas tecno. Esto es puro Nueva York, enmarcado en este caso en la campaña presidencial de 2004. Esta original invitación a la ciudad más carismática del mundo moderno incita a la reflexión sobre el lado animal del hombre y las dimensiones humanas de una metrópoli palpitante.
Karel Och
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